International Ministries

Fiesta: under (debajo)/upper (sobre) the waters (las aguas)

May 29, 2011 Journal
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Dear beloved

It's been a while since we wrote... but we have been through many things and done many things as well.

So, I will just share with you about the wonderful experience we had last April at the village of Emiliano Zapata where we baptized 7 new members of two churches. This was a fiesta comunitaria (a community party indeed!).

Zapata is located in the municipality of Chilon, Chiapas. It is a beautiful place surrounded by a huge mountain with a system of caves (called A'ak'abal nah - house of the night) and plentiful forest. It takes us around 5 hrs to reach the community. And that date, we were on the road for about 7 hrs because of two military checkpoints and a flat tire!

Given the fact that we were already tired it was a relaxing moment to reach the village, for we arrived to the sound of Christian songs with mariachis' tunes. The church had collaborated to invite a music group form a nearby village and they were playing and singing songs to enlighten the time. But the church also bought a cow and had already killed it and the women were busy cooking for the over 80 guests they expected. During the day we rested, shared with the women, greeted those who came after, sang with the musicians, participated in the night's worship service and prepared the next’s morning sermon. Of course we lunched and dine a paibil wakax (a soup of cow meat) with tortillas. Oh my, it was great!

At 8am we were up and guess what? We had paibil wakax for breakfast! In the villages there are no refrigerators and meat is not eaten every day (or even weekly), so meat is a special treat and must be used completely. So, we ate a lot of meat those three days as well as the rest of the guests and the community, because the custom is to share.

After worship we walked for around half hour to reach the river. Because it has been very dry, the brothers of the church worked the whole day before the baptisms to make a small pond so we have enough water for immersion. They did a wonderful job!

So, Ricardo and Pastor Juan baptized the 7 brothers and sisters that made the commitment to Jesus. The surprising thing was that 3 of them had already been members of the church for many years. Two of them, especially Brother Pedro and Sister Manuela were an elderly couple we love very much. They had received us several times at their home in Pueblo Nuevo Sitalá and have taken care of us with much love. We were so happy to be there with them, to share this important moment of their lives. 

So we sang and prayed, and after the baptisms we headed back to the village with joy. We rested for a while and we had a final worship service of the day, a worship of gratitude. All those who got baptized gave their testimonies, some with tears. We felt truly close to each other by the Spirit that unites us all; those near and those like you far away! Night dissipated with the glad tiredness and the tunes of Tseltal songs.

We all returned to our homes safe and sound with the taste of a spiritual party that filled us with wonder. It doesn't matter how many times Ricardo and I participate in the ritual of baptism symbolizing "death and resurrection in Christ." Every time is a new thing; every time is a wonder to see the work of the Spirit surrounding us with its wings of community love, brotherhood/sisterhood, and belonging. Every time is a miracle that we must cherish.

Our unity and belonging to God's family is something which I, once again felt anew. And I sensed the wonderful invisible links that unite our hearts. And I prayed our body be strengthened by our commitment, service and faith wherever we are.

Be well, Keep the Peace!

Doris & Ricardo  

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Queridos

Ya hace un rato que escribimos… pero hemos pasado por muchas cosas y hecho muchas cosas también.

Hoy quiero compartir con ustedes acerca de la maravillosa experiencia que tuvimos en abril pasado en el pueblo de Emiliano Zapata en el que bautizamos a siete nuevos miembros de las dos iglesias. Se trata de una fiesta comunitaria.

Zapata está situado en el municipio de Chilón, Chiapas. Es un hermoso lugar rodeado de una enorme montaña con un sistema de cuevas (llamado A'ak'abal nah - casa de la noche) y con abundantes bosques. Nos toma alrededor de 5 horas para llegar a la comunidad. ¡Y ese día en especial estuvimos en la carretera durante unas 7 horas a causa de dos puestos de control militar y una rueda ponchada!

Teniendo en cuenta el hecho de que ya estábamos cansados ??al llegar al pueblo, fue muy agradable llegar escuchando canciones cristianas al son de mariachis. La iglesia colaboró para invitar a un grupo de música de un pueblo cercano que se mantuvieron cantando canciones para alegrar el tiempo. Pero la iglesia también compró una vaca, ya la habían matado y las mujeres estaban cocinando para las más de 80 personas que esperaban. Durante el día descansamos, compartimos con las mujeres, saludamos los que iban llegando, cantamos con los músicos, participamos en el culto de la noche y preparamos el sermón para la siguiente mañana. Por supuesto, almorzamos y cenamos un paibil wakax (caldo de carne de vaca) con tortillas. ¡Estuvo sabroso!

A las 8am nos levantamos y ¿adivinen qué? ¡Tuvimos paibil wakax para el desayuno! En las aldeas no hay refrigeradores y la carne no se come todos los días (o incluso semanal), por lo que la carne es un regalo especial y debe ser usado por completo. Así que, comimos mucha carne esos tres días, así como el resto de los invitados y la comunidad, porque la costumbre es compartir no almacenar.

Después del culto caminamos por alrededor de media hora para llegar al río. Debido a que no había llovido, los hermanos de la iglesia trabajaron todo el día anterior para hacer un pequeño estanque y tener agua suficiente para la inmersión. ¡Hicieron un trabajo maravilloso! Ricardo y el pastor Juan bautizaron a los siete hermanos y hermanas que hicieron el compromiso con Jesús. Lo sorprendente fue que 3 de ellos ya habían sido miembros de la iglesia por muchos años. Dos de ellos, especialmente el hno. Pedro y la hna. Manuela eran una pareja de ancianos que queremos mucho. Nos han recibido varias veces en su casa en Pueblo Nuevo Sitalá y nos han cuidado con mucho cariño. Estábamos muy felices de estar allí con ellos, compartiendo este importante momento de sus vidas.

Cantamos, oramos y después de los bautismos nos dirigimos de nuevo a la aldea de alegría. Descansamos un rato y tuvimos un culto al final del día, un culto de gratitud. Todos aquellos que fueron bautizados dieron sus testimonios, algunos con lágrimas. ¡Nos sentimos realmente cerca unos de otros por el Espíritu que nos une a todos, cercanos o lejanos como tú! La noche se fue desapareciendo al son del agradable cansancio y los cánticos en tseltal.

Todos regresamos a nuestros hogares sanos y salvos con el sabor de una fiesta espiritual que nos llenó de asombro. No importa cuántas veces Ricardo y yo participamos del ritual del bautismo que simboliza "la muerte y resurrección en Cristo," cada vez es algo nuevo: Cada vez es una maravilla ver la obra del Espíritu que nos rodea con sus alas de amor comunitario, de hermandad y de pertenencia. Es un milagro que debemos apreciar.

Nuestra unidad y pertenencia a la familia de Dios es algo que una vez más, sentí como algo nuevo. Y me di cuenta de los maravillosos vínculos invisibles que unen nuestros corazones. Y pido que nuestro Cuerpo en Cristo se fortalezca a través de nuestro compromiso, servicio y fe donde quiera que estemos.

¡Estén bien, mantenga la paz!

Doris y Ricardo