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Hearing the call and carrying stones /Escuchando el llamado y cargando las piedras

June 20, 2012 Journal
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Hearing the Call and Carrying the Stone                                                                          "Speak, for your servant is listening." 1 Samuel 3:10b NRSV

Maria del Carmen, the leader of the Mayan artisan collective understand hearing the call as “the complete giving of oneself to Jesus’ will for the Lekil Kuxlejal (the Mayan Tseltal phrase which means: wholesome, abundant life). For the Mayan people, this phrase signifies a deep respect for the parents and the elderly, recognition to those who work (for working is good), to those who have a large family AND take good care of them, and to those who are wise.

Well (you might say), what does this have to do with listening? A lot!

Many people lament the lost art of communication. Chana Weisberg wrote that maybe “our dismal state of communication stems from our lost art of listening, without which real communication can never occur… Real listening means the ability to focus entirely on others and on their issues, with an open mind and heart.” Even when we might not agree with others, to hear means to hear from their particular and personal point of view as well as to understand how they see life. Only then we can appreciate where this other human being comes from. We can also understand how we can enter in a relationship where we could be of help to them while also becoming enriched by the experience.

In the Hebrew bible the word shama‘ to hear,  means to hear intelligently often with implication of attention and obedience. Listening is an intense experience which involves perceiving, deep thinking and internalization. Truly listening to others can become a transformative act, “one that forges a strong bond between the speaker and listener.”  That is why Samuel forges a strong bond with God; he truly listened to the call, obeyed and acted upon it.

Getting back to the Mayan culture, as with many others patriarchal cultures, women, children and youth are excluded from the lekil kuxlejal, for they are still demeaned and often mistreated. Yet, this group of Mayan women heard the call and engaged in a transforming process to learn who they were in Jesus and reach the abundant life Jesus had for them. Because they heard the call, they understood the implications of becoming daughters of God and what it meant to live up to that call. It meant to learn about their rights and to read and write. It meant to better their nutrition with home gardens and rescue their culture. It meant to believe in them and forge truthful relationships.  So, you see in this video, how they commit themselves to build their workshop as a symbol of their own growing as women in the image of God.

I cried when Ricardo sent me this video (I was recovering my health in PR) because I saw not only my sisters and friends struggling to reach the lekil kuxlejal of Jesus in their lives, but also the many hands that opened up with donations and prayers for them. I cried because when you heard the call, like the architects Edwin Quiles and Elio Martinez you accompanied us to bring down to earth the kingdom of God, and all the difficulties, the conflicts, the illnesses we faced in sharing the Gospel were forgotten.

While matching funds are still available for you to support the work of any of the missionaries you identify with, the most important part in all of this is that you hear God’s voice and the voices of your sisters and brothers to become one in Christ. Hear the call! Miracles still happens because of your love!         

With Love, Ricardo & Doris

(Please access  Tiempo, tiempos y desespero!!! to see the video)

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Escuchando el llamado y cargando piedras                                                                   "Habla, que tu siervo escucha. " 1 Samuel 03:10b RV

María del Carmen , la líder del colectivo de artesanas mayas entiende el llamado como "la entrega total de uno mismo a la voluntad de Jesús para el Lekil Kuxlejal (frase maya tseltal que significa: vida completa, abundante.) Para los mayas esta frase significa un profundo respeto por los padres y los ancianos/as, el reconocimiento a los que trabajan (porque el trabajo es bueno), a los que tienen una gran familia y cuidan bien de ellos, y a aquellos que son sabios/as.

Bueno (se podría decir), ¿y qué tiene esto que ver con escuchar? ¡Muchísimo!

Muchas personas lamentan el arte perdido de la comunicación. Chana Weisberg escribió que "nuestro deplorable estado de la comunicación proviene de perder el arte de escuchar, sin el cual la comunicación real nunca puede ocurrir... escuchar realmente significa la capacidad de concentrarse por completo en los demás y en sus problemas, con una mente y corazón abiertos." Incluso aunque no estemos de acuerdo con los demás, escuchar significa oír desde su particular punto de vista personal y comprender cómo ese otro/a ve la vida. Sólo entonces podemos apreciar de donde este otro ser humano viene y cómo podemos entrar en una relación que podría ayudarles, a la vez que nos enriquece.

En el judaísmo la palabra shama' escuchar, significa escuchar inteligentemente a menudo con la implicación de atención y obediencia. Escuchar es una experiencia muy intensa que implica percibir,  profundidad de pensamiento e internalización. Verdaderamente escuchar a los demás puede convertirse en un acto transformador en el que "se forja un fuerte lazo entre el orador y el oyente." Por eso Samuel forma un fuerte vínculo con Dios. El escuchó en verdad Su voz, obedeció y actuó acorde.

Volviendo a la cultura Maya, como en muchas otras culturas patriarcales, las mujeres, niños y jóvenes son excluidos del lekil kuxlejal, porque son desvalorados y a menudo maltratados. Sin embargo, este grupo de mujeres mayas escuchó la llamada y se comprometieron con un proceso de transformación para descubrir quiénes eran ellas en Jesús y lo que Dios quería para ellas. Entendieron las implicaciones de ser hijas de Dios y lo que significaba vivir a la altura de ese llamado. Esto significó aprender acerca de sus derechos y a leer y escribir. Significó mejorar su nutrición con huertos caseros y rescatar su cultura. Significó creer en ellas mismas y construir relaciones sanas. Así, en este vídeo, miren cómo ellas trabajan para construir su taller como símbolo de su propio crecimiento como mujeres hechas a la imagen de Dios.

Lloré cuando Ricardo me envió este video (estaba en PR recuperando mi salud) porque vi que no sólo mis hermanas y amigas se esforzaban por alcanzar el lekil kuxlejal de Jesús en sus vidas, sino también vi las muchas manos que se abrieron con donaciones y oraciones por estas hermanas en Cristo. Lloré porque cuando ustedes escucharon la llamada, como los arquitectos Edwin Quiles y Elio Martínez, nos acompañaron a traer el Reino de Dios a estas tierras y todas las dificultades, los conflictos y las enfermedades que enfrentamos al compartir el Evangelio quedaron olvidadas.

Aunque todavía esta disponible la oportunidad de los fondos paralelos para apoyar el trabajo de cualquiera de los misioneros, la parte más importante en todo esto es que tú escuches la voz de Dios y las voces de tus hermanos y hermanas para ser uno en Cristo. ¡Escucha la llamada! ¡Suceden milagros por tu amor!

Con amor, Ricardo y Doris

(Favor de ir a  Tiempo, tiempos y desespero  para ver el video)